Un reconocimiento a una dedicación pero sobre todo a las cualidades que la distinguen como la buena persona que es.
El pasado sábado, en el veinticinco aniversario de una de las promociones del Colegio de Guardia Jóvenes Duque de Ahumada, la facinense Pepi Casas fue homenajeada por toda una vida dedicada a este Colegio y a todas las generaciones de Polillas, que es así como se conocen a estos alumnos hijos y hijas de Guardias Civiles que han pasado por Valdemoro.
Pepi Casas, que a mediados de los años ochenta se incorporó a los trabajos de restauración en las cocinas del Colegio de Guardias Jóvenes, recordaba aquellos fines de semana en el que los alumnos salían de paseo y según las normas no se les permitía comer en el Colegio a su vuelta, ella y otras compañeras a escondidas, guardaban comida a los polillas, intentando siempre no ser descubiertas ya que si era así la comida iba a la basura, como pasó alguna que otra vez.








































